Acabados

Desde la última entrada “Arqueología“, el avance de las obras de restauración de ambos pontones ha sido muy significativo, tanto que ya han finalizado. Por lo tanto está será la última publicación descriptiva del proyecto, aún habrá otra pero casi totalmente gráfica, con la publicación de imágenes del antes y después.

Por tanto, a partir de entonces, retomaremos la esencia del proyecto Paisajeencontrado. Será momento de comenzar con las publicaciones monográficas y el análisis de áreas con potencial para una intervención paisajística o patrimonio arquitectónico en peligro.


Trazado del camino histórico sin intervenir

Pero ahora debemos ceñirnos al tema que nos ocupa: los acabados y finalización de las obras de los pontones del siglo XVIII en Torremocha de Jarama. Hablaremos de los elementos finales que le otorgan carácter a la intervención: acabado de las rampas de acceso a los tableros, pretiles, elementos de acero corten, vegetación y bancos.

Como ya vimos en la entrada “Movimiento de Tierras” el color del terrizo empleado para el acabado de las rampas fue seleccionado con especial cuidado. Lo que se pretendía es que, utilizando un material similar al original, se diferenciaran claramente del entorno de campos de cultivo, significando así el trazado del camino histórico. La elección de dicho material fue todo un éxito ya que conseguimos lo que se había propuesto en proyecto, la diferenciación así como la integración con los pontones y el mismo entorno.

Pero existía un problema que ya se había tenido en cuenta en proyecto. Debido al carácter rural del terreno y el desnivel impuesto por las nuevas rampas, el nuevo acabado de aterrizo se mezclaba con el terreno existente y no marcaba un límite claro, dando la sensación de algo inacabado. Esto se resolvió con las borduras de rollizo de madera tratada, que envuelven toda la intervención.

Como la cota del terreno ha sido modificada en algunos puntos, fue necesario disponer de bolardos, también de rollizo, para evitar la posible irrupción de vehículos a lo largo de las rampas, algo que deterioraría gravemente las rampas y la intervención.


Ejecución de la rampa del pontón de La Cañada sin la bordura de rollizo
Ejecución de la rampa del pontón de Casa Quemada con la bordura y bolardos de rollizo

El acabado de los pretiles, tras su reconstrucción, era algo fundamental para comprender la intervención en un futuro. Ya en el siglo XIX hay constancia de que se ejecutaron obras de reparación de ambos pontones, algo que se puede diferenciar claramente ya que el material y la ejecución son algo diferentes a los originales, tal y como se puede apreciar en la fotografía inferior.


En color: aparejo original del pontón de Casa Quemada. En blanco y negro: reparación del siglo XIX

Siguiendo este mismo esquema, y respetando la intervención del siglo XIX, se ha utilizado el mismo material para la reconstrucción -caliza- con pequeñas diferencias en la forma, disposición y la ausencia de pátina de las piezas. Como esta pátina la irán adquiriendo con el paso del tiempo, para que en un futuro se puedan identificar claramente las intervenciones sucedidas en el tiempo, teniendo ya documentadas la fecha de construcción y la intervención del siglo XIX y la de la escuela taller del XX, se han dispuesto pequeñas chapas de latón que limitan la reconstrucción a través de una línea imaginaria.

Por último, la coronación de los pretiles perdidos se ha realizado tomando como referencia las coronaciones de pretiles de otros pontones que no se habían llegado a perder. Construyendo en primer lugar la base plana del pretil de mampostería y, posteriormente, creando la forma piramidal con restos de mampostería y mortero de cal, para facilitar la evacuación de aguas.


Diferenciación de la nueva mampostería y la existente. Pontón de La Cañada
Acabado del pretil norte del pontón de La Cañada

Los elementos de acero corten los componen las placas de identificación de la intervención y los pontones, que además representan la sección perdida de los muertes de contención de las rampas; y las borduras que contendrán a la nueva vegetación que representa la canalización histórica de agua e incorporarán la iluminación de los pontones.

Estos elementos, junto con la vegetación, ayudan a ubicar ambos pontones en el territorio, realzando la idea del canal perdido y limitando los encuentros entre diferentes pavimentos. Con respecto a la vegetación se han utilizado especies autóctonas del lugar, que pueden crecer sin apenas mantenimiento – brezos, aromáticas y cerezos-.

Realizamos un minucioso replanteo de especies antes de proceder a la plantación. Una vez plantadas hacen que la intervención quede aún más integrada en el entorno ya que se alinean y dialogan con la vegetación ya existente en el lugar. Ejemplo de esto es la rampa del pontón de Casa Quemada donde,una vez plantada la vegetación, parece que formara parte del lugar desde siempre, sin llegar a desaparecer como ocurrió una vez dejaron de utilizarse los pontones.


Placa identificativa del pontón. Reutilización de placa existente. Pontón de La Cañada
Bordura de delimitación del canal de histórico con integración de luminaria LED
Replanteo de vegetación. Pontón de Casa Quemada
Plantación de vegetación en la rampa del pontón de Casa Quemada. Integración total con el pontón y el entorno

Por último hablaremos de los elementos esenciales de la intervención: el mobiliario de descanso. Este mobiliario incorpora bancos y papeleras diseñados especialmente para este proyecto. Tanto la longitud como la altura, quizá levemente más baja de lo normal, están referidas por las condiciones de implantación en la proximidad de los pontones.

Son elementos importantes porque vuelven a otorgar a este entorno de una utilidad: zona de descanso vinculadas a elementos patrimoniales en las rutas de senderismo y paseos entre el casco urbano y el campo.

Además, en aquellas zonas donde no se pudieron ejecutar las rampas -alzados oeste de ambos pontones-, por la presencia de caminos, se utilizan como elementos que recuerdan que toda esa área estuvo oculta por tierra -de ahí que el color de la madera sea totalmente natural, sin barnices -.


Detalle de implantación del banco en el alzado Este del pontón de Casa Quemada
Ejecución de zapatas en la rampa del pontón de La Cañada

Los bancos se ejecutaron sobre zapatas corridas de hormigón en los alzados este de ambos pontones y sobre pequeñas zapatas aisladas sobre las rampas. Estas zapatas están formadas por hormigón en masa y su profundidad es menor que la de las rampas. De esta forma la intervención siempre será reversible.

Si ya hemos comprobado la importancia de los bancos para generar áreas de descanso, también hay que destacar la importancia de las papeleras vinculadas a los mismos, para evitar que esta zona llegue a contaminarse de basura debido a la nueva afluencia de gente. Estas papeleras también son elementos de acero corten diseñados íntegramente para la intervención y cuya altura es la misma que la de los bancos.


Detalle de mobiliario de la intervención. Encuentro entre banco y papelera
Estado final del alzado oeste del pontón de La Cañada

Como se puede comprobar en las imágenes, en este punto la intervención aún no está finalizada, ya que tenemos que esperar a que la superficie de los pontones esté totalmente seca para poder ejecutar la veladura que integrará el nuevo mortero de cal con el histórico, algo que comprobaremos en la próxima publicación.

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